#SaberElegir estar bien

  1. Según la revista The Lancet, en el 2020 Costa Rica tuvo un aumento de 35% en el reporte de trastornos depresivos y de ansiedad. 1

  2. Durante la pandemia un millón de costarricenses presentaron síntomas graves en salud mental. 2

Los últimos dos años hemos vivido tiempos de incertidumbre, hemos pasado por altibajos y cambios en nuestros hábitos, formas de interactuar e incluso de pensar y valorar lo que dábamos por sentado. Nos vimos obligados a aislarnos y a dejar de hacer cosas tan simples como tomar un café con un amigo, ir al gimnasio o saludar de la mano al vecino. La historia todos la conocen: crisis de salud, contagios, fallecidos, crisis económica, desempleo, reducción de jornadas, teletrabajo, educación virtual y restricciones.

Detrás de este contexto, sin embargo, había otra pandemia creciendo. Síntomas como el estrés, la fatiga crónica, la ansiedad, la depresión, el miedo y la angustia ya se venían sintiendo previo a la pandemia; esta crisis solo se encargó de disparar las cifras y poner el tema de la salud mental sobre la mesa.

Particularmente ya conocía estos síntomas y también había encontrado medios para lograr equilibrio y priorizar el cuido de mi salud mental, sin embargo, cierto es que no estuve exenta de vivir con toda su intensidad los embates de la pandemia.

A diferencia de lo que se piensa, poner atención sobre la salud mental no es algo que deba dejarse para cuando se toca fondo, la salud mental debe ejercitarse todos los días a través de pequeñas acciones y decisiones que tomamos cotidianamente. Muchos dirán que nadie elige sentirse mal a propósito, y concuerdo, pero solo en parte, porque es posible para cada uno trazar límites sanos para sus relaciones humanas, comer más saludablemente, dedicar al menos 15 minutos al día a hacer algo que le provoque placer, hacer pausas en medio del trabajo para respirar profundo, tomarse un descanso sin sentirse culpable, meditar antes de dormir o hacer ejercicio de media o baja intensidad tres veces por semana, entre muchas otras prácticas cotidianas que mejoran notablemente la salud mental. Una acción por sí sola no hace la diferencia inmediatamente, pero varias acciones ejecutadas de forma sistemática pueden generar un cambio sensible, pero esto requiere un compromiso a largo plazo consigo mismo.

Aclaro que no soy experta en el tema, por eso siempre recomiendo pedir ayuda de un especialista en materia de salud mental frente a una situación difícil; sin embargo, durante esta pandemia, si algo he aprendido es que es posible apoyarnos a nosotros mismos, es posible responsabilizarnos de elegir qué hacer para sentirnos mejor y cómo reaccionar ante las circunstancias que se nos presentan. En nuestras manos está elegir mejorar nuestra salud mental, por nosotros mismos, nuestros seres queridos y las personas que tenemos a nuestro alrededor, así que es mejor saber elegir el cuido de nuestra salud mental.

Por Ileana Naranjo

  1. https://semanariouniversidad.com/pais/la-otra-epidemia-costa-rica-supera-crecimiento-mundial-de-casos-por-depresion-y-ansiedad/

  2. https://semanariouniversidad.com/pais/un-millon-de-personas-han-presentado-sintomas-graves-en-salud-mental-a-lo-largo-de-la-pandemia/

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